Historia de Royal Caribbean International

Una vez cubiertos sus servicios en el mundo entero, las ofertas royal caribbean volvieron asistir a su primordial mercado: El Caribe. Se empezó a construir un navío que iba a mudar la industria de cruceros, tal y como era conocida hasta entonces, y con un proyecto cuyo nombre en código era “Proyecto Águila” se empezó a trabajar en el más grande mega-barco para el nuevo siglo.

En mil novecientos noventa y nueve, este alucinante navío llamado “Voyager of the Seas” se llevó a todos por delante.

Era el barco más renovador en años, y los pasajeros sentían más que estaban en un hotel cinco estrellas que en un navío. El “Voyager of the Seas” tenía una pista de patinaje sobre hielo, muro de escalada y un paseo interior fabuloso, el Royal Promenade.

1 Una compañía en incesante expansión
2 Clase Radiance
tres Llegó la hora de remozar a los “viejitos”
4 Clase Freedom
5 Clase Oasis
Como es natural, al “Voyager of the Seas” le seguirían cuatro navíos que marcaron la pauta de de qué manera serían los cruceros a partir de entonces: “Navigator of the Seas”, “Mariner of the Seas”, “Explorer of the Seas” y “Adventure of the Seas”.

Clase Radiance
Paralelo a esto, la compañía edificó los navíos de la clase Radiance, que debutaron en la década del 2.000. Estos son un tanto más grandes que la familia Voyager y ofrecen más balcones, más opciones para comer y por lo general, más lujo. Estos barcos son: “Radiance of the Seas”, “Brilliance of the Seas”, “Jewel of the Seas” y “Serenade of the Seas”.

Llegó la hora de remozar a los “viejitos”
Con todos estos nuevos navíos navegando por todo el mundo, llegó el instante para la renovación de los miembros más viejos de la flota. La compañía gastó millones de dólares americanos en renovar el “Monarch of the Seas”, “Empress of the Seas”, “Sovereign of the Seas”, “Enchantment of the Seas” y “Majesty of the Seas”. Pero, aun después de esta repotenciación, el “Empress of the Seas” y el “Sovereign of the Seas” no rindieron tanto como lo demandaba la compañía. Por esta razón, en dos mil ocho estos dos barcos fueron transferidos a Pullmantur, su filial de España.

Clase Freedom
Los nuevos buques de Royal Caribbean son aún más grandes que sus predecesores. Estos son los navíos de la Clase Freedom que surcaron las aguas por primera vez en dos mil seis, empezando con “Freedom of the Seas”.

Esta nueva familia es más grande que la serie Voyager, y también incluye nuevas actividades a bordo, como un parque acuático y piscina de surf a bordo. Los otros barcos de esta familia incluyen el “Liberty of the Seas” y “Independence of the Seas”.

Clase Oasis
La innovación es la constante en Royal Caribbean, prueba de ello es que en diciembre de dos mil nueve lanzó su primer barco de la Clase Oasis. Siendo un cuarenta por ciento más grande que los barcos de la familia Freedom, el “Oasis of the Seas”, pasó a ser el navío de crucero más grande del planeta, con capacidad para cinco mil cuatrocientos pasajeros y 16 cubiertas, superando todas las expectativas en lo que a lujos se refiere en este género de navíos. Este record fue igualado por la misma empresa con el lanzamiento del “Allure of the Seas” en diciembre de dos mil diez.

En el año 2014, Royal Caribbean se apuntó un nuevo record con el lanzamiento de “Quantum of the Seas” quantum-of-the-seas-un navío que pese a no ser tan grande como sus predecesores de la clase Oasis, se caracteriza por el lujo y el despliegue tecnológico en cada uno de ellos de sus rincones.

Muy bien, ya tienes una idea de lo que significa viajar en un mega barco, ¿cierto?

Pero prepárate para llevarte una sorpresa una vez te embarques, puesto que habitualmente escuchamos que los pasajeros que viajan en crucero por vez primera quedan absolutamente atónitos con todo lo que encuentran y experimentan a bordo.

Los barcos de RCI son considerados los más modernos y también renovadores de la industria, contando con más espacios abiertos y más balcones privados que la competencia. Aparte de tener espacios interiores extensos y también iluminados.

Las actividades tanto a bordo como en los puertos donde el navío hace escala están diseñadas para complacer todos y cada uno de los gustos: desde los relajados pasajeros que tan sólo desean tenderse a leer un buen libro y tomar un tanto de sol, hasta los aventureros exploradores que procuran vivir emociones extremas.