Franquicias: sistema que se sostiene en tiempos difíciles

El actual ciclo recesivo que transita la actividad económica, agravado por la alta inflación y la pérdida del poder adquisitivo, viene golpeando fuerte a las ventas minoristas, que en lo que va de 2016 acumulan una retracción del 6,7 por cien . En la mitad de esta complicada coyuntura existe, no obstante, un modelo de negocios que consigue sostener su vigencia y hasta logra capear -no sin contrariedades- la marcada contracción que padece el consumo interno. Se trata del sistema de franquicias, un esquema de expansión comercial y de economía de escala que, más allá de padecer algunos períodos de estancamiento en el último tiempo, no deja de ser una oportunidad de inversión en contextos regresivos. Se da la paradoja de que «en los años de crisis el sistema de franchising acostumbra a crecer más y en parte puede deberse a que la cantidad de desocupados aumente», expresa a Campo Biz Carlos Canudas, consultor y directivo del estudio que lleva su apellido. Coincide Marcelo Salas Martínez, presidente de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF) y socio director de Café Martínez, quien resalta que «con la indemnización, los desempleados empiezan a estudiar la posibilidad de invertir en franquicias, que son más seguras que jugarse solos en un nuevo negocio que no conoce absolutamente nadie».

Al otro lado del mostrador, las marcas suelen buscar en los instantes de crisis una mayor eficiencia para hacer más sostenible el negocio. «Cuando el consumo comienza a reducirse, la opción mejor para crecer es de la mano de la franquicia, ya que lo hacen con capital y administración de terceros, los franquiciados, quienes le consiguen dar una rentabilidad mayor a sus locales con respecto a los manejados por gerentes», asegura Canudas.

Según afirman especialistas, el crecimiento anual histórico del sistema de franquicias se sitúa en torno del catorce por ciento , aunque, producto del estancamiento de la economía, en los últimos años esa tasa se ralentizó, y fue acompañada por una pérdida de rentabilidad. «Las franquicias están el día de hoy en un proceso que lo denomino tratamiento de restauración, que no escapa a la circunstancia del país», evalúa Lucas Secades, director ejecutivo de AAMF.

Para explicar por qué razón el franchising logra sostenerse en tiempos difíciles, Secades rememora la crisis que vivió el país en 2002. «En ese año las franquicias sobrevivieron merced al virtuosismo de la economía de escala con la que cuenta el sistema: tiene resuelta toda la parte administrativa, financiera, la promoción y el desarrollo de productos están en manos de especialistas que te asisten. Todos estos factores dan un plus ante el comerciante independiente, que está solo y que tiene que hacer todo lo nombrado previamente», mantiene, y agrega: «Muchos además de esto dejaron de cobrar regalías o bien ofrecieron tomar la franquicia para transformarla en red propia, por el hecho de que la visión que tenían es que la crisis pasaría y en dos o 3 años la economía estaría caminando de nuevo».

Por su parte, para Santiago Salcedo, asesor y directivo del Centrofranchising, el sistema «viene recorriendo dos mil dieciseis con turbulencia. Este año nació con esperanzas, y después se halló con incertidumbre y aumento de costos, lo que provocó demoras en las condiciones de crecimiento esperadas».

Alén de este panorama, los especialistas del campo coinciden en que el franchising seguirá creciendo por encima de los 2 dígitos, entre otros factores pues el sistema en red es una tendencia que se viene sosteniendo en el tiempo, pues minimiza el peligro de las operaciones, y porque se trata de marcas conocidas y productos probados. Además, existen estadísticas que señalan que las franquicias tienen una tasa de supervivencia del noventa por cien tras 5 años, al paso que el setenta por cien de los comercios independientes no llegan al segundo año de vida.

Estimaciones del Estudio Canudas destacan que el año terminará con más de ochocientos treinta redes de franquicias y unos 32.300 locales en operaciones, lo que representa avances interanuales del quince por ciento y del 8 por ciento , respectivamente. «Si proyectamos a tres años me animo a decir que vamos a llegar a las mil doscientos cincuenta franquicias bien afianzadas y profesionalizadas. Hablo de un desarrollo promedio del 12 por ciento anual. En concepto de cantidad de franquiciados, proyectamos cerca de cuarenta y tres para junio de dos mil diecinueve, el porcentaje de aumento es menor, consideramos un 10 por cien anual promedio», añade Canudas. Secades argumenta que el crecimiento aguardado para este año se fundamenta además de esto en «la inercia del sistema, dada la maduración de muchas redes, y la consolidación de muchos emprendedores, que salen a ofrecer franquicias».

Otro dato para destacar es que el franchising, según Canudas, alcanzará los doscientos cinco mil puestos de empleo a fines de dos mil dieciseis, un tres por ciento más que un año atrás.
El hecho de que la facturación de las franquicias locales represente solo el veintidos por ciento de las ventas minoristas -según cifras proporcionadas por el editor de la Guía Argentina de Franquicias (GAF, www.gaf-franquicias.com), Roberto Russo-, cuando, por servirnos de un ejemplo, en EE.UU. o bien Francia ese porcentaje supera el 50 por ciento , muestra el enorme potencial de crecimiento que tiene el sistema en el mediano plazo. Conforme con estimaciones privadas, en dos mil quince los negocios en red facturaron unos $ 150.000 millones.

Por rubros, la gastronomía sigue liderando el mercado local con más del 40 por cien del total; luego aparecen negocios especializados (18 por cien ), servicios (quince por ciento ), indumentaria y accesorios (11 por ciento ), estética y salud (nueve por cien ), y formación (4 por cien ), conforme datos de la GAF – Anuario dos mil dieciseis-2017, publicada recientemente. En relación con cifras de un año atrás, se puede observar un aumento en la oferta de negocios especializados, estética y salud, y capacitación, contra un leve declive en gastronomía e indumentaria.

A los factores mentados que propician el crecimiento del franchising, se suman múltiples noticias positivas para el ámbito, como la entrada en vigencia a fines de 2015 de la Ley de Franquicias Comerciales (contemplada en el nuevo Código Civil y Comercial), el reciente acuerdo de la AAMF con CAME para conseguir una mayor federalización del franchising, el interés mostrado por el Gobierno en respaldar este sistema, y una creciente profesionalización por parte de los franquiciantes. «Durante el año próximo se marchan a gestar muchos nuevos desarrollos de empresas que se sumarán al sistema, muchas nuevas marcas, aun de diferentes rubros, de la mano de un mejor contexto para el mercado», destaca Salcedo. Por su parte, Salas Martínez evalúa que «2017 va a ser un año claramente mejor al actual, alén de que va a llevar un cierto tiempo a fin de que se modifique la situación actual, creo que va a ser un despegue lento».

EL IMPULSO DE LA LEY
La aprobación del nuevo marco legal es sin dudas un paso fundamental hacia la consolidación del franchising, ya que produjo nuevos derechos y obligaciones para los franquiciantes y franquiciados. Entre algunos de los puntos clave de la nueva normativa se resalta el establecimiento de un contrato mínimo inicial de 4 años. Además de esto, se incorpora la noción de «sistema probado», que le da la posibilidad al inversor de conocer información objetiva sobre los resultados financieros y económicos del negocio. En ese sentido, cada empresa va a deber acreditar balances de por lo menos 2 ejercicios de 2 puntos de venta propios o ya franquiciados. Otro punto relevante es que la norma exonera al franquiciante de responsabilidad laboral y previsional por el personal del franquiciado salvo casos de fraude laboral. «Aunque apenas tiene un año de haber sido promulgada, estamos en la etapa de su divulgación y ciertas empresas están adaptando sus contratos a esa legislación», afirma Canudas. Para Salcedo, en tanto, «la legislación ha dado una mayor transparencia y seguridad al sistema, dando una claridad sobre la independencia de partes». «El mercado considera positivísima la aprobación de la ley por el hecho de que, entre otros muchos aspectos, elimina la solidaridad laboral, que era un tema preocupante», acota Canudas.
En exactamente la misma línea, Secades recuerda que esta cuestión ha sido la debacle y ruina de muchas pymes en el pasado. «Hace unos años, hubo una marca de empanadas (Solo Empanadas) que se dedicaba más a vender franquicias que a hacer empanadas. Se acabó fundiendo y arrastró al mismo camino a toda la red de franquiciados».

FOR EXPORT
Desde hace múltiples años, la Argentina lidera el mercado de exportación de franquicias a nivel sudamericano, a pesar de competir con 2 potencias del franchising tal como lo son Brasil y México. «Existen ciento sesenta empresas nacionales que exportan sus conceptos y hay en torno a 1.600 puntos de venta en el exterior teniendo presencia en cuarenta y seis países», enumera Russo. «Más del 50 por cien de ellas corresponden a franquicias de indumentaria, pero se está empezando a ver un desarrollo de marcas relacionadas con la gastronomía», comenta el titular del Estudio Canudas. Por su parte, el directivo del Centrofranchising estima que «la oportunidad ahora para las franquicias argentinas son los mercados próximos. Algunos por la claridad de reglas, como Chile, otros por el crecimiento económico que vienen manifestando, como Perú y Paraguay. También están las grandes plazas, que resultan atractivas, como Colombia, Brasil y México». Para darles un mayor empuje a las marcas con visión internacional, recientemente se conformó el Comité de Relaciones Internacionales en la AAMF, que así como la Agencia de Promociones Argentina (ex- Fundación Exportar) planean organizar ruedas de negocios, tener presencia en ferias internacionales y desarrollar un plan de negocios violento.

ARRIBO DE MARCAS INTERNACIONALES
Con el cambio de Gobierno, y la coherente supresión del cepo cambiario, entre otras muchas restricciones, varias franquicias internacionales ya comenzaron el proceso de consultas con la meta de desembarcar por primera vez en nuestro país o retornar tras varios años de ausencia. «Hay muchas empresas del exterior que se han instalado en Uruguay y Chile esperando para entrar a este país. Desde la década del 90 que no se observa la llegada de franquicias internacionales. Hay empresas americanas, españolas, que desean venir al país», describe el director de la AAMF. Entre aquéllas que ya entablaron algún tipo de contacto se hallan, por servirnos de un ejemplo, Pizza Hut y Domino’s, 2 marcas con antecedentes de haber operado en el país. «De momento las franquicias que planean arribar desde el exterior miran la marcha de la economía. En algunos casos consideran la posibilidad de asociarse con marcas locales, pero esencialmente están en instancias de tanteo», dice Salas Martínez. El titular de la AAMF, quien descubrió que el mayor interés está puesto en el ámbito gastronómico y en el de vestimenta, no soslayó el hecho de que una lluvia de franquicias del exterior golpee fuerte a pymes locales. «Estamos hablando con el Gobierno para que las marcas que vengan de afuera no tengan más ventajas que nosotros. Existe un cierto temor, sobre todo en el rubro indumentaria, porque en ese caso ya traen un producto terminado de afuera», analiza.