Del dentista a las pizzas, el capital riesgo se instala a lo grande en España

No hace falta echar mucho la vista atrás para rememorar la presencia que los bancos tenían en otras empresas cotizadas de las que percibían grandes dividendos. Petroleras, eléctricas o bien constructoras estaban entre sus preferencias formando conglomerados financieros como Empresa Banesto o bien Cartera Central o bien, más últimamente, Criteria. Asimismo eran muy usuales las sociedades de cartera que los bancos controlaban y que se fueron diluyendo, y cuyos activos los formaban acciones de otras sociedades.

Desde Bolsas y Mercados Españoles (BME) aportan un dato concluyente sobre este proceso. Los bancos son dueños del tres,1 por ciento de la Bolsa de España, cuando en dos mil siete tenían más del nueve por ciento y en mil novecientos noventa y dos superaban el quince por ciento de todo el mercado. Mas las exigentes reglas de capital los llevó a desinvertir, un proceso que aceleró la reciente crisis y que se ha extendido por toda Europa en lo que podría calificarse como un nuevo modelo de banca carente de cartera industrial. Conforme con el último trabajo libre para la UE que data del año dos mil doce, la banca ostentaba en tal año un tres por ciento del valor de las acciones cotizadas en las Bolsas europeas: estamos on-line.

No obstante, prosigue habiendo salvedades y jugosísimas. Si bien la inversión en franquicias y negocios rentables en otras cotizadas no sea ahora el propósito de la banca ni de otras empresas, quedan esenciales reminiscencias del pasado y prosiguen percibiendo dividendos que suponen una entrada de dinero fresco para sus cuentas anuales. Un pago que cobra actualidad en este mes de junio de tradicional abono de las compañías a sus accionistas.

Del dentista a las pizzas, el capital riesgo se instala a lo grande en España

En el cobro de dividendos resalta el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, cuya participación del seis con noventa y seis por ciento en Telefónica le aporta más de ciento cuarenta y cuatro millones de euros por año, siempre y cuando la política de dividendos de la operadora se sostenga como ahora. Esta entidad tiene asimismo presencia en Cilindros Reunidos (catorce con ocho por ciento ) y Metrovacesa (veinte con ocho por ciento ), mas estas compañías no pagan dividendo. Mientras que Bankia y Bankinter no tienen situaciones significativas entre las cotizadas, conforme los registros de la CNMV, Caixabank asimismo consigue apuntarse ciento cuatro millones de euros en dividendos por su participación del cinco con uno por ciento en Telefónica. Asimismo es dueña de un cuatro con noventa y nueve por ciento de la alcuza Deoleo, que desde dos mil siete no distribuye pagos. Fueron sonadas sus recientes desinversiones en Repsol y Abertis.

Banco Santander tiene situaciones en Prisa (cuatro con catorce por ciento ) y en las inmobiliarias Merlin Properties (veintidos con veintiocho), Cevasa (veinticuatro con ocho por ciento ) y Metrovacesa (cuarenta y 9 con treinta y seis por ciento ). La entidad cantabria solo cobra por Merlin y Cevasa y también ingresa por los dividendos que pagan estas sociedades veintitres millones de euros por año, cifra muy humilde equiparada con su beneficio anual. Finalmente, Sabadell es dueño del nueve,59 por ciento de la sociedad Natra —actualmente en proceso de oferta de compra—, mas desde dos mil ocho tampoco remunera a sus accionistas.

Cambio de tendencia
Juan José Fernández-Figares, directivo de análisis de Enlace Securities, explica que “antes los bancos tenían por estrategia o bien, habitualmente, por herencia tras los procesos de consolidación que se hicieron una extensa cartera industrial. Poquito a poco, y en buena medida por requerimientos de los reguladores, las han ido deshaciendo. Yo creo que este proceso va a seguir, con lo que, cada vez menos, va a haber cotizadas que cobren dividendos de otras cotizadas, cuando menos en España”. Y añade: “Otra cosa son ejemplos como Telefónica, ACS, Santander o bien ­BBVA, que cobran dividendos de sus filiales/participadas internacionales que cotizan en otros mercados. Esa repatriación de dividendos está para quedarse”, concluye.

Entre las compañías de corte industrial asimismo ha decaído la presencia en otras cotizadas. Es cierto que la banca era la líder de este movimiento y que entre las compañías era más residual, con las salvedades de las que sacaban filiales a Bolsa y en las que sostenían situaciones mayoritarias. Telefónica Móviles, Terra, Meliá Inversiones Americanas, Iberdrola Renovables son ejemplos de aquel movimiento de sacar filiales que acabó con la recompra de acciones por la parte de las matrices.

La constructora Sacyr es la que más partido ha sacado a su participación del siete con noventa y siete por ciento en la petrolera Repsol, de la que percibe un dividendo anual en torno a los ciento diez millones de euros. El año pasado consiguió ciento ochenta y cuatro millones por su presencia en Repsol —ostentaba el ocho,2 por ciento del capital de la petrolera— y ofreció un beneficio en el conjunto del año de ciento cincuenta millones de euros. Las fluctuaciones en el dividendo de la petrolera son claves para la marcha de la constructora en Bolsa y, evidentemente, para su beneficio.

Ignacio Cantos, asociado directivo de atl Capital, apunta que las entidades de finanzas que eran las grandes dueñas de bultos de acciones de empresas cotizadas debieron deshacer sus situaciones frente al consumo de capital que esas participaciones suponía con la nueva regulación de la banca. De este modo, estima que en buena medida han sido reemplazadas por los fondos soberanos de países, donde resalta el fondo soberano noruego, Norges Bank, del que diríase que tiene el tres por ciento de todas y cada una de las Bolsas mundiales. No piensa que los fondos de capital privado sean un substituto para ocupar el hueco que dejaron las entidades de finanzas, en tanto que “su estrategia es más la de tomar situaciones para entonces sacar a la compañía de la Bolsa”, explica.

En las grandes compañías, Iberdrola es dueña de algo más del ocho por ciento del capital de Siemens Gamesa, por la que percibió prácticamente 3 millones de euros en término de dividendos. De las numerosas sociedades de cartera que cotizaban en la Bolsa y cuyo negocio era la toma de participaciones en otras compañías, hoy en día en el mercado de España solo cotizan 2 firmas dedicadas a esta actividad. Se trata de Alantra y Empresa Financiera Alba. En los registros oficiales Alantra carece de situaciones en empresas cotizadas españolas, al tiempo que Alba es dueña de una parte del capital de 9 firmas: Dominion, Cie Automotive, Euskatel, Viscofán, Indra, BME, Ebro Foods, Acerinox y Parques Reunidos.