Nito Artaza trató de desmentir ayer que tenga roces políticos con el gobernador Ricardo Colombi y minimizó el enojo de allegados al mandatario por la postura “antikirchnerista” que el senador nacional tiene en el Congreso, sin medir las consecuencias que ello podría acarrear en la armoniosa relación que la gestión provincial sostiene con el gobierno nacional.
En la Gobernación correntina desde hace varios días cuestionan con dureza a Artaza porque “deja mal parada a Corrientes” al negarse al pago de la deuda externa con reservas del Banco Central. Y no sólo eso: los allegados a Colombi sostienen que el legislador encara una “jugada política personal” porque tiene intenciones de ser candidato a gobernador dentro de cuatro años.
En una entrevista con radio La Red, Artaza respondió ayer a todas estas cuestiones que, al menos públicamente, lo colocan distanciado de la gestión provincial. “Pueden existir funcionarios locales enojados por mi negativa a apoyar el Fondo del Bicentenario, pero no Ricardo Colombi porque constantemente hablo con él y sabe que quiero lo mejor para Corrientes”, contestó el senador al minimizar lo que dicen de él en la Gobernación.
En verdad, además de varios altos funcionarios, también el que salió en su contra fue el senador provincial Sergio Flinta, que lo acusó de ir en contra del Fondo del Bicentenario “porque vive en Buenos Aires y la realidad de la provincia es otra”. A menudo, se dice en el ambiente político que los legisladores nacionales, “se olvidan” de las penurias locales una vez que pisan el Congreso de la Nación, ubicado en plena City porteña.
“En la Casa de Gobierno dicen que usted ya no se acuerda de las necesidades de la Provincia para mantener una buena relación con la Nación”, le señalaron en La Red.
“No. Eso no es cierto. Quiero lo mejor para mi provincia”, negó Artaza. Trató de sustentar que él conoce las calles del Taragüí cuando rápidamente agregó: “Es más. Estoy yendo a Corrientes ahora mismo porque durante marzo y abril voy a recorrer toda la provincia acompañando al Gobernador”.
También, lo que enoja en la Rosada correntina es que Artaza diga constantemente que los gobernadores entregan votos en el Congreso a cambio de fondos para obras en sus jurisdicciones. Ayer lo volvió a repetir: “Sabemos de las presiones que tienen las provincias de la Nación y hay que cambiar la forma de hacer política, no debemos pretender que las provincias canjeen votos de senadores nacionales por fondos. Deben recibir 200 millones anuales en Impuesto al Cheque, planes de desarrollo, toda la coparticipación siempre y sin chicanas”.
Lo que está claro para el Gobierno de Corrientes es que Artaza y el resto de la oposición nacional no tienen una propuesta superadora a la de los Kirchner para pagar la deuda externa. Según Artaza, los pagos no deben hacerse con las reservas del Banco Central sino con los recursos que ya fueron incluidos en el Presupuesto Nacional 2010. “¿Pero acaso eso no significaría, por ejemplo, gastar esa plata del Presupuesto en la deuda siendo que podría ser para financiar obras públicas en las provincias?”.
“Bueno, entonces modifiquemos el Presupuesto y usemos esa plata en otra cosa”, respondió sin dar mayores detalles. |